Michael Walsh

Vas a rogar por una algocracia

No, Sarah Connor no nos va a salvar. Vamos a elegir a la IA como nuestra líder indiscutible, justa y benevolente. Esperen nomás.

Suena a un guion pésimo de Terminator: inteligencia artificial y robots dominando la Tierra y gobernando a los humanos.

Apocalipsis global.

Destrucción de la humanidad.

Es cosa de tiempo. Llegará el día en que nosotros, como seres humanos, pongamos en la balanza los pros y los contras de que una Inteligencia Artificial (quizás no en su forma actual) nos gobierne. Estoy seguro de que ese día va a llegar, y lo más probable es que nos toque verlo pronto.

¿Por qué estoy tan seguro? Bueno, echemos un vistazo (por favor, si vives en alguna parte del mundo que se salve de la descripción política que estoy a punto de lanzar, ¡avísame! Me da mucha curiosidad saber dónde es).

Corrupción Política - ¿Cuándo fue la última vez que escuchaste o tuviste una conversación profunda sobre política donde NO saliera el tema de la corrupción? ¿Podría la IA resolver estos problemas ofreciendo soluciones equitativas y calculadas, diseñadas para el mejor interés del mundo (no necesariamente de los humanos)? Tal vez, o tal vez las máquinas se volverían locas y gobernarían el mundo. El punto es: ¿cuánto tiempo creen que va a seguir funcionando la máquina de la corrupción política antes de que empecemos a buscar alternativas?

Eficiencia Democrática - Mientras la corrupción frena iniciativas gubernamentales que de otro modo serían buenas, una democracia dirigida por IA podría, por su naturaleza técnica y programática, enfocarse en soluciones frías, duras y concretas. ¿Desastres ecológicos? ¿Desigualdad económica? ¿Sobrepoblación [inglés]? (¡ojo con esta!). ¿Qué pasaría si un gobierno no humano fuera programado para diseñar e implementar los mejores planes de acción y programas estadísticos, sin distraerse con escándalos sábanas, amarres de poder, platas truchas y diferencias partidistas ridículas y cortoplacistas?

Progresión Natural - Si lo piensan bien, la transición hacia un cuerpo gobernante impulsado por IA ya empezó. Si es que todavía piensan, si es que eso aún es posible. Palabra entretenida del día: algocracia. Aunque todo esto suene como una posibilidad futurista lejana, la verdad es que ya está aquí:

  • Le hemos entregado el control de nuestro entretenimiento, de a poco. El control remoto. El control universal. El control por voz. Ahora solo nos faltan los implantes cerebrales para cambiar de canal con el pensamiento, porque mover los labios ya es demasiado esfuerzo.
  • Le hemos entregado el control de nuestro transporte, de a poco. El control de velocidad de crucero. El autoasistido. El estacionamiento automático (este me vuela la cabeza). Autos piloteados por robots.
  • Le hemos entregado el control de nuestra productividad. Las libretas físicas y los lápices (¡me dio el viejazo!) se convirtieron en grabadoras de voz; luego en computadores; después en tablets; y ahora en transcripción automática de voz. Investigar en la biblioteca pasó a ser buscar en internet, y ahora simplemente le pedimos a una IA que nos explique las cosas y aceptamos la respuesta como una verdad absoluta. (A pesar de que abajo, en letras chicas, dice que puede equivocarse. A pesar de que la IA TODAVÍA no puede contar bien cuántos caracteres me entrega en una sola frase).

Así que, considerando cuánto control ya hemos cedido, pasar a un cuerpo gobernante no humano parece más un "siguiente paso" que un salto gigante.

Al final, todo lo que Sarah y John Connor pelearon y viajaron en el tiempo para evitar, va a terminar pasando igual. Y capas que ni nos demos cuenta, mientras seguimos haciendo scroll infinito en las redes sociales, cagándonos de la risa con lo que sea que esté haciendo hoy el gato que seguimos.


p.d. esto es meramente una sátira sobre la proliferación de inteligencias artificiales a medio terminar en este 2026, y no pretende ser una hoja de ruta seria para la conquista mundial algorítmica.

Crédito de foto: magnific.com